El águila maternal cuida de los hijos de los trabajadores mexicanos

logo IMSS

Hoy en día el Seguro Social sigue siendo el oasis que nos atiende en caso de un accidente. En esta crisis es un respiro contar con la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) “Victorio de la Fuente Narváez”, mejor conocida como el centro médico Magdalena de las Salinas.

Dentro de todas las noticias que nos mortifican, para los derechohabientes hay buenas noticias para los , que son nuestro tesoro. En este hospital, nos enteramos, se abrirá en breve un área de terapia intensiva pediátrica. Felicidades a la institución que tiene como su símbolo el águila. Hago votos porque ésta tan importante implementación se lleve a efecto antes de las fiestas del Bicentenario y del Centenario.

Enhorabuena al director Daniel Karam Tohume, quien se ocupó de instrumentar ésta tan necesaria área de atención. Todos los derechohabientes y ciudadanos que tenemos algún pequeño en casa estamos más tranquilos de saber que los especialistas de los especialistas estarán ocupándose de ellos, si así lo necesitaran. También a las instituciones que nos preocupamos y ocupamos de aquellos que tienen necesidad de sanar dolencias extremas nos encanta recibir este tipo de noticias.

Éstas son tan buenas noticias que deseamos que se den muchas más en el sector salud y, en especial, en las acciones del Seguro Social.

Pues las vacaciones son un tiempo en el que se incrementan los accidentes hasta en un 30 por ciento en relación a la consulta diaria, principalmente por traumatismo craneoencefálico, lesiones en cervicales y tórax, sobre todo debido a percances automovilísticos, donde los menores de edad son los
más vulnerables.

Los accidentes en el hogar, carreteras, playas, centros turísticos, parques y vía pública representan un problema de salud pública, pues son el primer lugar de mortalidad en niños de uno a catorce años de edad. En este renglón, el efectúa más de 16.5 millones de consultas en sus servicios de urgencias y en el centro médico Magdalena de las Salinas -en promedio- de cada 100 mil pacientes, 14 mil 500 son niños y adolescentes.

Apuntábamos arriba que los lugares donde corren mayor riesgo los niños y niñas es en el hogar: la cocina, el baño y la sala, donde se producen intoxicaciones, quemaduras y caídas, además de lesiones en extremidades, cuello y columna vertebral.

Si bien lo ideal es que no suceda un incidente, siempre existe el riesgo que así sucedan. Debido a ello, el IMSS con su programa PrevenIMSS, conmina a los padres y a todos los adultos en general a tener el máximo cuidado con las situaciones que se pueden prever los riesgos, razón por lo que es necesario no dejar a los menores solos o sin vigilancia en casa; si viaja, que los menores lo hagan en el asiento trasero; etiquetar las sustancias peligrosas y no dejar los medicamentos al alcance de los menores. También es extremo importante que los padres o adultos responsables de los menores les enseñen a identificar los peligros reales de una casa.

Recordemos que los pequeños son nuestra responsabilidad y que debemos tener a la mano los documentos que faciliten su atención, en caso de ser requeridos.